Dispatches es un boletín electrónico quincenal de la Oficina del JRS Internacional. Contiene un resumen de noticias sobre los refugiados, notas de prensa, reportajes y actualizaciones de los proyectos enviadas por nuestra gente sobre el terreno.


  Europa: proteger los derechos humanos en los controles fronterizos

 
Operaciones de control fronterizo realizadas por Frontex en la frontera griega (FRONTEX)

 
La propuesta Eurosur ha sido presentada por la Comisión Europea como un instrumento estrictamente técnico, cuando en realidad es un tema muy político y tiene profundas implicaciones en lo referente a derechos fundamentales de los inmigrantes y solicitantes de asilo.  

En una carta enviada a la comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo, un grupo de ONG de derechos humanos expresaron su preocupación de que el proyecto de creación de un Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras (Eurosur) no ofrezca garantías para los solicitantes de asilo que buscan protección en el continente.

En los próximos meses, la Comisión de Libertades Civiles examinará la propuesta de la Comisión Europea para establecer un sistema de gestión integrada de las fronteras exteriores, Eurosur, en cooperación con la agencia europea de fronteras, Frontex.

"La propuesta Eurosur ha sido presentada por la Comisión Europea como un instrumento estrictamente técnico, cuando en realidad es un tema muy político y tiene profundas implicaciones en lo referente a derechos fundamentales de los inmigrantes y solicitantes de asilo", dice la carta.

"Pedimos a los diputados del Parlamento Europeo que garanticen que las últimas propuestas de la UE para la gestión de fronteras - Eurosur, Eurodac y las fronteras inteligentes -, no permitan que las fronteras marítimas y terrestres se conviertan en zonas de estricta vigilancia en detrimento de los derechos fundamentales. Nos gustaría que las garantías jurídicas estén reconocidas en el sistema de vigilancia Eurosur, y que se garantice el respeto de los derechos fundamentales de todos los inmigrantes y solicitantes de asilo", dijo el responsable de advocacy del JRS Europa, Stefan Kessler.

"La propuesta legislativa, que asume como objetivo un mejor conocimiento de la situación y capacidad de reacción de los Estados miembros y del Frontex a la hora de impedir la inmigración irregular y la delincuencia transfronteriza en las fronteras exteriores terrestres y marítimas, no ofrece la protección necesaria para los inmigrantes y no justifica la necesidad imperiosa de un modelo tan costoso de vigilancia en medio de un sistema paneuropeo de austeridad", continúa la carta.

Preocupaciones. En la carta, las ONG dan siete razones por las cuales la propuesta de la Comisión Europea es incompatible con los derechos humanos. Según las ONG: combinar la lucha contra la delincuencia transfronteriza y la migración irregular probablemente serà ineficaz a la hora de evitar la inmigración irregular; no establece salvaguardas efectivas para los derechos fundamentales de los solicitantes de asilo; no confiere ninguna obligación al Frontex o a Eurosur de llevar a cabo la búsqueda y el rescate de inmigrantes en peligro; se desdice de la responsabilidad de la UE hacia terceros países, al permitir la externalización de la política de fronteras; no garantiza una suficiente protección de los datos personales, y relega el papel del Parlamento Europeo.

Para obtener una copia completa de la carta de las ONG (en inglés ) ver http://jrseurope.org/news_releases/JRSJointletterEurosur090712.pdf


Global: la cifra de refugiados beneficiarios de los servicios del JRS llega a un nuevo récord

 
La educación sigue siendo la piedra angular del trabajo del JRS, con cerca de 250.000 personas atendidas en 29 países. (Peter Balleis SJ / JRS)

 
La hospitalidad pide al personal del JRS que abogue por alternativas a la detención, que se oponga a la xenofobia y a cualquier forma de exclusión, y que trabaje para crear comunidades inclusivas.  

Roma, 17 de julio de 2012 – El número de personas desplazadas por la fuerza que se benefician del trabajo del Servicio Jesuita a Refugiados creció aproximadamente un 10 por ciento en 2011, según las cifras publicadas en el último informe anual de la organización. Con este incremento el total de beneficiarios llegó a más de 700.000 por primera vez en los treinta años de historia del JRS.

Los datos corroboran que la educación sigue siendo la piedra angular de las actividades del JRS, con cerca de 250.000 personas atendidas en 29 países, en diversos proyectos que van desde pre-primaria hasta la educación superior, pasando por la formación profesional y las clases de idiomas e informática. Seguidamente están las actividades psicosociales con más de 222.000 personas atendidas en 40 países. En las estadísticas se destacan también otras categorías de proyectos: medios de subsistencia, atención pastoral, emergencias, proyectos de salud, advocacy / protección.

En respuesta al empeoramiento de los conflictos y a los desastres naturales cada vez más frecuentes, el JRS abrió nuevos proyectos y nuevas fronteras en África y Asia. En 2011, el JRS puso en marcha un pequeño proyecto para los solicitantes de asilo atrapados en Túnez tras haber huido de las convulsiones a principios de año en Libia, donde previamente habían buscado refugio. Se pusieron en marcha nuevos proyectos para las personas desplazadas en el este de República Democrática del Congo, una región castigada por la inestabilidad crónica y los conflictos. El JRS también puso en marcha proyectos para ayudar a las personas desplazadas por las inundaciones y por el tifón Sendong en la región de Asia Pacífico y por la hambruna en África oriental.

A pesar del aumento de la cifra de personas desplazadas por la fuerza, los equipos del JRS comenzaron a reducir gradualmente los proyectos en Burundi, República Dominicana, Nepal y en Sudán del Sur, entre otros.

En el centro de atención. El informe de 2011 pone de relieve cuatro temas: nuevas fronteras, la educación, la hospitalidad en acción y el acompañamiento, ofreciendo al JRS la oportunidad de reflexionar sobre el trabajo realizado hasta ahora y establecer propuestas para el próximo año.

Los proyectos educativos del JRS son diversos. El informe pone de relieve la educación como una herramienta de protección, la educación en las zonas urbanas, la educación superior, la formación profesional y las buenas prácticas. El acceso preferencial para las niñas es objeto de atención especial, como lo demuestran las historias contadas desde Afganistán, la República Centroafricana, Chad y Sudán del Sur.

La decisión del JRS de destacar su labor en la hospitalidad tras el llamamiento hecho por el General Superior de los Jesuitas, P. Adolfo Nicolás SJ, durante el trigésimo aniversario de la organización en 2010: "¿Cómo podemos defender y promover más activamente la buena nueva de la hospitalidad en un mundo que está cerrando las fronteras y en el que aumenta la hostilidad hacia los extranjeros?".

Aparte de hacer que las personas desplazadas se sientan bienvenidas, la hospitalidad implica la defensa de su derecho a la protección, lo que les ayuda a integrarse en su comunidad de acogida, a vivir con dignidad y no en la indigencia, y a tener lo suficiente para satisfacer las necesidades de su familia. La hospitalidad pide al personal del JRS que abogue por alternativas a la detención, que se oponga a la xenofobia y a cualquier forma de exclusión, y que trabaje para crear comunidades inclusivas.

A la vez que se adapta para responder a las necesidades siempre cambiantes de las poblaciones refugiadas y desplazadas, el acompañamiento es fundamental para este trabajo y puede tomar muchas formas. El informe anual analiza el acompañamiento en la detención, en los campamentos de refugiados y en las ciudades.

Para obtener una copia del Informe Anual 2011 del JRS ver https://www.jrs.net/assets/Publications/File/ar2011es1.pdf



Malta: Las ONG piden al gobierno que inicie una investigación independiente sobre la muerte de un inmigrante bajo custodia

 
Un grupo de unos 260 inmigrantes llega a Marsaxlokk, un tradicional pueblo de pescadores situado en el sureste de Malta, (Darrin Zammit Lupi / Times de Malta)

 
Es preocupante el discurso político por parte del gobierno y de los principales partidos de oposición que ha contribuido a la deshumanización de los solicitantes de asilo  

La Valetta, 3 de julio de 2012 – Nueve organizaciones no gubernamentales maltesas han condenado el uso de la violencia por parte de funcionarios estatales tras la trágica muerte del inmigrante de Malí, Mamadou Kamara, mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Detención, el pasado 30 de junio.

"Horrorizados y apesadumbrados por la trágica muerte de Mamadou Kamara mientras se hallaba custodiado por el Servicio de Detención (DS) el 30 de junio 2012, las organizaciones no gubernamentales firmantes condenan sin paliativos este acto de violencia y piden al Gobierno que adopte todas las medidas necesarias para asegurarse de que esta muerte, que no es la primera ocurrida en tales circunstancias, sea la última", dice el comunicado difundido por las organizaciones no gubernamentales, entre ellas el JRS Malta, el pasado 1 de julio.

Según las noticias publicadas por la prensa, Mamadou intentó escapar del centro de detención en la tarde del viernes. Tras ser capturado por agentes de la DS, lo llevaron a la policlínica Paola en las primeras horas del sábado 30 de junio, de acuerdo con los procedimientos habituales, donde ya entró muerto, con lesiones en la ingle y en la espalda, probablemente como resultado de haber sido brutalmente golpeado.

"Creemos que estos y otros incidentes violentos que han ocurrido en los últimos años demuestran que el sistema de primera acogida de Malta ha fracasado en repetidas ocasiones y que los costos de la política de detención obligatoria son muy superiores a los beneficios potenciales para los interesados", dijo la directora del JRS Malta, la Dra. Katrine Camilleri.

También es preocupante el discurso político por parte del gobierno y de los principales partidos de oposición que ha contribuido a la deshumanización de los solicitantes de asilo. Las consecuencias de esto son nefastas.

Las obligaciones de Malta con los derechos humanos exigen que los agentes involucrados en el incidente rindan cuenta de sus acciones; sin embargo, esto por sí solo no es suficiente.

"Malta tiene el deber de garantizar que todas las personas privadas de su libertad personal - por la razón que sea – estén debidamente protegidas contra cualquier forma de tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, así como su derecho a la vida. Cualquier presunta violación debe ser investigada y los responsables llevados ante la justicia. Es importante destacar que los fallos institucionales deben abordarse a fin de evitar nuevas violaciones en el futuro", dijo el director de la Fundación Aditus, el Dr. Neil Falzon.

Por consiguiente, pedimos a la Oficina del Primer Ministro que demuestre su compromiso de garantizar que todas las personas sean tratadas con el mismo respeto y dignidad:
  • asegurando que la presente investigación sea verdaderamente independiente y eficaz, y que sus conclusiones, recomendaciones y cualquier acción resultante se hagan públicas;
  • llevando a cabo una revisión integral e incluyente de la política maltesa de detención, incluyendo la implementación de las alternativas no privativas de libertad para los solicitantes de asilo y los inmigrantes en situación irregular, quienes tienen pocas posibilidades o ninguna de salir;
  • actuando con rapidez y decisión para poner en práctica las recomendaciones hechas tras la investigación de incidentes de este tipo, y
  • fortaleciendo el mandato y la capacidad de la Junta de Visitantes de Centros de Detención, el órgano establecido por la ley para controlar las condiciones de detención, para cumplir la difícil tarea que se le ha confiado de hacer recomendaciones vinculantes para el Comandante del Servicio de Detención.
ONG firmantes. Aditus foundation, Jesuit Refugee Service (Malta), SOS Malta, Integra Foundation, Migrants Network for Equality, Emigrants' Commission, GetUpStandUp, Organisation for Friendship in Diversity, KOPIN, Foundation for Shelter and Support to Migrants.

Para mayor información contactar a:
Dra. Katrine Camilleri +356 7985 8099
Dr. Neil Falzon +356 998 92 191


Jordania: ofreciendo educación en una emergencia

 
Los niños están entusiasmados ante la oportunidad de tener el rostro pintado en un evento social preparado para las familias sirias e iraquíes en Ammán, Jordania. (JRS)

 
Con muchos niños traumatizados, la esperanza es recuperar una sensación de orden en sus vidas a través de la estructura de la escuela informal.  

Ammán, 9 de julio de 2012 – Ante el creciente número de sirios que llegan a Jordania huyendo del deterioro de la seguridad en su país de origen, el Servicio Jesuita a Refugiados ha ampliado su último proyecto ofreciendo educación de emergencia a niños y adolescentes.

Según la agencia de ONU para los refugiados (ACNUR), cerca de 30.000 sirios se han registrado en la organización desde el comienzo del éxodo en marzo pasado. En respuesta al empeoramiento de la situación, muchas organizaciones no gubernamentales, organizaciones de base comunitaria, organizaciones de beneficencia locales y agencias de las Naciones Unidas han coordinado esfuerzos para ofrecer asistencia de emergencia a los sirios que llegan a Jordania.

Los equipos del JRS, en estrecha colaboración con un abanico de grupos de la sociedad civil que trabajan sobre el terreno, han suministrado ayuda alimentaria de emergencia y apoyo para cubrir otras necesidades básicas a cerca de 170 familias, unas 1.000 personas.

De igual importancia en la respuesta de emergencia, pero a menudo descuidada, es la provisión de educación. Al proyecto de educación informal del JRS en Ashrafiyeh, un barrio de clase obrera de Ammán, asisten en la actualidad más de 100 niños y adolescentes sirios. Muchos de ellos permanecieron encerrados en casa desde su llegada a Jordania, con apenas interacción con otras personas y su desarrollo educativo abandonado por completo.

Restablecimiento de la normalidad. Con muchos niños traumatizados, la esperanza es recuperar una sensación de orden en sus vidas a través de la estructura de la escuela informal. Las actividades diarias de recreación, las artes y la enseñanza básica del idioma ayudan a crear un ambiente que sea seguro y estable para estos niños.

Recientemente un grupo de familias sirias e iraquíes tuvieron la oportunidad de reunirse fuera de las paredes de sus hogares provisionales e interactuar libremente con otras personas. Se organizaron varias actividades para los niños, que durante horas disfrutaron de payasos y magos: la sencillez de un día alegre y sin preocupaciones es algo que ha faltado en sus vidas durante muchos meses.

"Ver a todos los niños sirios tan contentos en el evento me recordó la universalidad de la infancia. A los niños de todo el mundo les gusta pintarse la cara. Fue emotivo verles divirtiéndose tanto", comentó el trabajador del JRS, Mike Skrak.

En la actualidad, el JRS está en contacto con 150 familias sirias en Ammán, proporcionándoles ayuda de emergencia. En el norte de Jordania, donde se alojan la mayor parte de los sirios, los equipos siguen realizando visitas familiares  en el marco del proceso de evaluación de necesidades que se está llevando a cabo.

Sus necesidades más apremiantes son el dinero para el alquiler, los alimentos básicos y productos de higiene para las mujeres y los niños pequeños, dijo Laith Eskandar, coordinador del equipo de visitas familiares del JRS.

Hasta ahora, la mayoría de los sirios se han concentrado en la región norte en las ciudades de Irbid, Ramtha y Mafraq donde han estado recibiendo ayuda.


Túnez: es necesario reasentar a los refugiados

 
Una refugiada sudanesa dice adiós a sus amigos en el campamento de Shousha. Ella y su familia han sido aceptadas para ser reasentadas en Noruega. (ACNUR / R Nuri)

 
Volver a Libia ya no es una opción. Allí los subsaharianos están siendo detenidos y torturados.  

Oxford, 5 de julio de 2012 - Con los importantes cambios políticos, sociales y económicos que está experimentando Túnez, hay una necesidad imperiosa de aliviarle de la carga de acoger a personas que han huido de Libia, y que no pueden regresar a sus países de origen.

Los países vecinos de Libia no estaban en condiciones de proporcionar más que refugio provisional a las muchas personas que habían sufrido el desplazamiento múltiple en sus países de origen y en los países de asilo anteriores.

"Estoy muy feliz, pero también asustada", dice Tigi1, una joven eritrea de 21 años de edad que ha estado viviendo en el campamento de Shousha en el sur de Túnez desde los primeros días de la guerra en Libia y que ha sido seleccionada para reasentarse en Australia. Ella huyó de su país cuando tenía 15 años, primero estuvo en Sudán y luego en Libia.

"La vida en Libia era muy difícil. He trabajado como empleada doméstica", añade.

Musse ha tenido menos suerte. También eritreo, sus solicitudes de reasentamiento en Noruega y EE.UU. han sido rechazadas y sigue esperando.

"Volver a Libia ya no es una opción. Allí los subsaharianos están siendo detenidos y torturados", explica.

Algunos de sus amigos volvieron a Libia para tomar un barco hacia Europa.

"Ahora se encuentran en Italia. Tenemos que esperar en el campamento una solución que tarda en llegar, por eso ellos decidieron ir por la vía rápida. Somos jóvenes, pero el tiempo juega en nuestra contra", continúa.

Hablando con estos jóvenes, uno se da cuenta de cuántos de ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas tomando un barco hacia Lampedusa o Malta. Para muchos, la alternativa es Shousha así que creen que tienen poco que perder.

Seguir en el campamento de Shousha presenta riesgos considerables para las familias con niños pequeños, menores no acompañados, personas con problemas de salud graves y otras personas vulnerables. El reasentamiento es, por el momento, la única solución duradera realista para los refugiados de Shousha. Sin embargo, ha habido una respuesta limitada de los países europeos hasta la fecha en la provisión de plazas de reasentamiento para los refugiados que viven en dicho campamento donde la mayoría de los refugiados ha solicitado ir a los EE.UU.

Por otra parte, los casos vulnerables se enfrentan a grandes dificultades debido a que el tiempo de procesamiento para ir a los EE.UU. es lento (por lo regular se demora entre 6 y 12 meses). Además, algunos refugiados del campamento de Shousha no pueden ser seleccionados para reasentarse en los EE.UU. debido al criterio restrictivo respecto a personas que se perciben como cercanas a grupos opuestos a los EE.UU. Hay que encontrar soluciones alternativas para éstas.

De las personas que están atrapadas en Shousha, cada vez son más las que están volviendo a Libia, a pesar de los graves riesgos que esto entraña, con el fin de subir a un bote con destino a Europa y embarcarse en una travesía peligrosa.

Thomas, de Nigeria, dice: "Llegar a Lampedusa es una cuestión de suerte: si no se puede, no pasa nada; si tienes éxito, es perfecto.2 Uno debe tener el coraje en la vida para seguir avanzando. Aquí estamos estancados... pero ¿cómo podemos volver a Nigeria, con las manos vacías? Nuestras familias pagaron para que pudiéramos ganar dinero y enviarlo de vuelta a casa. Si pudiéramos volver atrás, al menos con algo de dinero, no nos sentiríamos avergonzados."

Si la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) proporcionaran algún tipo de asistencia financiera a los inmigrantes, así como asistencia en el transporte y la documentación, muchos estarían en una mejor posición para decidir volver a casa.

Dada su proximidad a la región afectada y sus recursos relativamente mayores, los estados de la UE deben asumir un papel de liderazgo en la respuesta a la sombría situación de estos refugiados. Los estados de la UE tienen una gran responsabilidad por la forma en que se han desentendido de las graves violaciones a los derechos humanos en Libia, porque buscaron la colaboración del gobierno del coronel Gaddafi para detener el flujo de personas que llegaban a Europa procedentes de África. Las políticas de la UE permitieron graves violaciones de los derechos humanos de refugiados, solicitantes de asilo e inmigrantes.

La pobre respuesta de los países de la UE al reasentamiento de los refugiados y desplazados ante las puertas de Europa también pasa por alto el hecho de que algunos países europeos, al participar en operaciones de la OTAN en Libia, han sido parte del conflicto, una de las principales causas de este movimiento involuntario de personas.

Amaya Valcárcel, Coordinadora Internacional de Incidencia Política del Servicio Jesuita a Refugiados

Este artículo fue publicado por primera vez en la edición de junio de 2012 de la Revista Migraciones Forzadas, haga clic aquí para obtener una copia en inglés.

1.Los nombres utilizados en este artículo no son los verdaderos.
2. En 2011 el Mediterráneo tuvo el récord de ser la extensión de agua más mortífera del mundo: más de 1.500 personas se ahogaron o desaparecieron (y estas cifras pueden ser una subestimación).


Burundi: mujeres, defensoras de la solidaridad comunitaria

 
Una joven madre durante las clases de alfabetización en la escuela agrícola del JRS en Kibimba, Burundi (Danilo Giannese / JRS)

 
Para mí aprender a leer y escribir y tener nociones de aritmética significa llegar a ser consciente de mi potencial, algo que antes había ignorado.  

Bujumbura, 10 de julio de 2012 - Desde el final de la guerra civil en 2005, cientos de miles de refugiados han regresado a casa desde el exilio en Tanzania. La terriblemente alta densidad de población, la pobreza y las tensiones han hecho que los brotes de violencia étnica entre comunidades sean frecuentes.

Fortalecer el papel de la mujer y reducir la inseguridad alimentaria ha sido durante mucho tiempo la estrategia del Servicio Jesuita a Refugiados en Burundi.

El último componente de esta estrategia ha sido la creación de la escuela agrícola del JRS para mujeres, que ofrece cursos de técnicas agrícolas y ganaderas, clases de alfabetización y educación cívica. A finales de junio, 144 mujeres concluyeron el primer semestre, y ya se palpaba el deseo de las alumnas de fortalecer la solidaridad entre las comunidades y promover la cooperación pacífica entre los refugiados retornados y las comunidades locales.

Esperar tanto en tan poco tiempo sería imprudente. Los desafíos que enfrentan los burundeses que tratan de construir un futuro estable son inmensos. Sin embargo, después de sólo unos pocos meses en la nueva escuela agrícola del JRS, estas mujeres del pueblo de Kibimba son claramente más conscientes de su potencial como sostén de la familia y como defensoras de la paz.

"Las mujeres somos las que siempre trabajan en los campos. Somos nosotras las que siempre ponemos la comida sobre la mesa en el hogar. Aquí he comprendido lo importante que es nuestro papel, tanto en la familia como en la comunidad. Y ahora además puedo leer y escribir Podría convertirme en consejera local y contribuir en la resolución de conflictos entre vecinos de la aldea. Creo que las mujeres tenemos la capacidad de ayudar a que la comunidad se una en solidaridad y en paz", dijo Cirile Ndabarushimana, una joven de 18 años, que participó en el proyecto.

Coexistencia pacífica. En los últimos años, miles de refugiados burundeses han vuelto sus hogares en Rutana, la provincia donde está situada la escuela. Para evitar el estallido de conflictos de tierras entre los recién llegados y la población local, el JRS puso en marcha un proyecto de seguridad alimentaria en Giharo, que se cerrará antes de finales de 2012, tras cuatro años funcionando.

La escuela agrícola busca consolidar el progreso local realizado en el ámbito de la seguridad alimentaria, y las consiguientes buenas relaciones entre las comunidades, ayudando a las mujeres locales a fortalecer sus capacidades. Esto incluye tanto la enseñanza de modernas técnicas agrícolas y de cría de los animales, como ofrecer educación, darles a conocer sus derechos y métodos de gestión de la familia.

"Para mí aprender a leer y escribir y tener nociones de aritmética significa llegar a ser consciente de mi potencial, algo que antes había ignorado. Me siento más fuerte y también veo que mi esposo y los vecinos tienen una mejor opinión de mí", dice  Niyonzima Odette, de 25 años.

"Ahora he mejorado mis habilidades para mantener saludable el hogar, conocí maneras de cuidar de los animales sin molestar a los vecinos y a ser responsable de la educación de mis hijos. Y todo esto es un ejemplo para las demás, que ya me pidieron que les enseñara todo lo aprendido", agregó.

Resolviendo conflictos entre vecinos. Odette explica que ella también ha adoptado un papel más decisivo en la comunidad.

"El aumento de las tensiones y el estallido de conflictos ocurren con frecuencia entre nosotros, sobre todo entre los antiguos refugiados y los habitantes locales. Las personas se acusan mutuamente por las razones tan banales, como que una familia tiene a sus animales fuera de su casa y eso molesta a sus vecinos. Los vecinos se sienten abrumados por un odio que surge sin ninguna razón. Quiero trabajar para garantizar que la paz reine y que en momentos de tensión, podamos sentar a las partes en torno a una mesa y examinar la situación en conjunto. Yo trato de hacer prevalecer la razón y que lleguen a un acuerdo de una manera muy sencilla", cuenta Odette.

Al asistir a los cursos del JRS, Denise Sindayihebura, de 23 años de edad, ha hecho amistad con mujeres de otras comunidades.

"Antes, yo siempre estaba en casa, sola, encerrada en mí misma. Ahora comparto y hablo de cosas con otras mujeres como yo. Me siento más abierta y ya no desconfio de alguien porque él o ella sea un ex refugiado o de otra comunidad de la colina. Tengo ganas de salir y conocer nuevos amigos", dice Denise.

Las estudiantes de la escuela agrícola del JRS también han decidido crear algunas asociaciones de mujeres, tanto miembros de la comunidad local como ex refugiadas, para cultivar la tierra y poner en práctica lo que han aprendido y aumentar sus cosechas.

"Queremos ser un ejemplo para nuestros vecinos. Al vernos juntas van a entender que una comunidad más unida y cohesionada es un lugar en el que es más fácil vivir. Si estamos juntas y dejamos de lado los conflictos, vamos a ser una comunidad más fuerte", dice convencida Denise.

Si la superación de los retos de futuro significa construir las bases para la estabilidad, entonces se puede aprender mucho de la riqueza de los recursos humanos disponibles entre las mujeres de Kibimba.

Danilo Giannese, responsable de advocacy  y comunicación del JRS Grandes Lagos de África


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[JRS Dispatches Espanol] Nº 321
Editor: James Stapleton